La importancia de los Bandhas en el Hatha Yoga
Centro Mahashakti | 17-04-2017 | Visitas: 164

Comenzábamos el artículo anterior preguntándonos si sabemos todo lo que podemos saber sobre el Hatha Yoga.   Hoy preguntamos: ¿cuál es la importancia de los bandhas en la práctica del Hatha Yoga? Antes de contestar a la pregunta debemos recordar que el Hatha Yoga se compone de Asana, Pranayama, Bandha, Kriya, Satkarma y Mudra.

Como ya venimos escribiendo lo más conocido es la práctica de asana, pero ésta se configuró conjuntamente con las otras cinco herramientas y no para ser practicada de forma aislada.  

Entonces: ¿qué es un bandha? Los bandhas son cierres que realizamos con diferentes partes del cuerpo para facilitar que el prana se mueva en una dirección concreta.

Los más conocidos son: Mula bandha que realizamos mediante la contracción del perineo, Uddiyana bandha, mediante la contracción del vientre y Jalandhara bandha que realizamos cerrando la glotis a nivel del 5º chakra.

En asana los más utilizados son Mula bandha y sobre todo Uddiyana, el gran bandha de las asanas.

¿Para qué practicamos asana? ¿Cuál es su finalidad? En un primer momento parece que para mejorar el organismo, aumentar la salud, pero en realidad esto son consecuencias y no el fin en sí mismo de la práctica. Cuando los antiguos Rishis practicaban asana buscaban, sobre todo, mover el prana, sacarlo de donde se alojaba a nivel de los músculos, tendones, ligamentos, fascias y órganos para poder redirigirlo hacia los chakras superiores con el fin de aumentar y mejorar la conexión con lo más elevado.  Pero sólo con estirar o fortalecer el cuerpo el prana no se deposita en estos centros, es necesario acompañarlo, por una parte de mayor cantidad de prana, aportado por el pranayama en el asana, el fijar la atención, lo que entrenamos con la meditación y el uso de bandhas.

Practicar asana sin acompañarlo de pranayama o bandhas, sin duda tiene sus beneficios, muy similares a cualquier otra actividad deportiva en la que se estiren y tonifiquen los músculos. Con lo que podríamos concluir que más que asana estamos haciendo una especie de gimnasia pacificadora. Cuando comenzamos a introducir bandhas en la práctica empezamos a dirigir el prana de forma consciente, no sólo a moverlo esperando los resultados que Natura quiera ofrecernos, sino a tomar las riendas de dónde y cómo ubicar nuestro prana para alcanzar nuestras aspiraciones más elevadas.

¿Has practicado asana con bandhas? ¿Te apetece probar la diferencia?